La exposición «Nómadas del destino» de QUINITA FOGUÉ cierra el programa de Espacio en blanco USJ 18/19 (del 2 de abril al 10 de mayo)

El 2 de abril Quinita Fogué llega a Espacio en blanco para cerrar el programa expositivo del curso 2018-2019. «Nómadas del destino» muestra una selección de obras que surgen de la reflexión sobre la experiencia del espacio vivido que la artista ha trabajado durante toda su trayectoria. Además, dichas piezas estarán acompañadas por una instalación que agrupa varios proyectos paralelos donde formaliza el devenir del tiempo sobre el espacio a través del objeto intervenido.

Nómadas del destino



Como un gran lienzo,
el espacio es blanco
y te provoca a llenarlo de color,
de formas y de volúmenes.
Toda la obra está trabajada
para este espacio.
Telas sueltas con movimiento,
arrugadas, experimentando con papeles
y personajes no atados a cuerdas
sino guiándolos a un destino de mundos nuevos,
como los nómadas que buscan culturas distintas.

La instalación de escaleras peldaño a peldaño, con esos zapatos de hombres y mujeres, todos a una, comenzó en 2003 en el Colegio de Arquitectos de Zaragoza, bajo el nombre «La Ciudad Invisible».

Se siguieron subiendo escaleras en 2017 en la Fundación Térvalis (Teruel) con el título «Dónde viven los recuerdos». Ha crecido, estamos todos y todas subiendo peldaños, libres, mirando al otro lado de las paredes en blanco.

En el 2014 presenté en La Casa de Cultura de Monreal del Campo (Teruel) el montaje «En cuatro tiempos» con maletas, cajas pintadas y atadas para emprender ese viaje de nómadas. En 2015, en la Galería Nazca de Zaragoza, fue creciendo el equipaje hasta convertirse en «Nómadas del Viento». Todas tienen un destino: llegar a países distintos. Un proyecto que ha ido creciendo hasta llegar en 2019 al Espacio «en blanco» de la Universidad de San Jorge.

Quinita Fogué


Inauguración: martes 2 de abril a las 19 h.

La muestra podrá visitarse hasta el 10 de mayo.

Horario: de lunes a viernes, de 9 a 21 h.


La trayectoria profesional de la polifacética Quinita Fogué (Bañón, Teruel) es amplísima. Su obra se compone de óleos muy personales, pequeñas esculturas de diversos materiales e interesantes planteamientos de libros de artista y collages. Como metodología de trabajo complementaria, le gusta potenciar el impacto de sus obras con pequeños versos a modo de haiku, muy a tono con el carácter íntimo de sus creaciones. Su pintura es reflejo de la experiencia de lo vivido, las sensaciones almacenadas a través de los sentidos, que consigue encapsular en su inquieta mirada, el cúmulo de lo aprendido en su niñez y en sus viajes; en definitiva, en este constante ir y venir que es nuestra existencia.